Omega Speedmaster Professional
written by Javier on 12/07/2007Este año, el Omega Speedmaster cumple su 50 aniversario. Lo menos que merece es un post de homenaje por un usuario orgulloso y satisfecho.
Siempre suelo tener dos relojes. El Omega Speedmaster y otro barato y ligero que renuevo cada dos años aproximadamente. El Omega no lo renuevo. Ese es para toda la vida. No porque quiera conservarlo, sino porque es uno de los relojes más resistentes y mejor diseñados que existen.

El Omega Speedmaster Professional también es conocido como el “moon watch”, el que llevaban quienes pisaron la luna en 1969. Es el reloj que usan los astronautas de la NASA en su EVA (actividad extra-vehicular) desde 1957. También los cosmonautas soviéticos lo empezaron a usar en los 70 y siguen haciéndolo hoy en día. En esta galería hay muchas fotos del reloj usado por cosmonautas y astronautas en diversas misiones, como esta de Aldrin en una misión del Programa Gemini (1962):

En los años 50 la NASA quiso tener un reloj suficientemente resistente a la aceleración la temperatura, corrosión, humedad y la presión que podría darse en el Proyecto Géminis. De forma secreta (sin que las marcas lo supieran) se hicieron pruebas con varios relojes de alta calidad (Rolex, Bulova, Heuer, Breitling, Longiness…). El Speedmaster las superó todas con notable diferencia sobre el “segundo clasificado”, el Rolex, del que se dice que se le fundieron las agujas. Desde entonces el Speedmaster ha pasado varias pruebas más de certificación con éxito. En esta fotografía aparece el reloj con correa de velcro a unas 16 atm y 93ºC:

El Speedmaster tiene varias cualidades de diseño que lo hacen especial. Tiene el dial mejor equilibrado de todos los cronógrafos. Su legibildiad es estupenda, tanto de día como de noche. Las lecturas de precisión son rápidas y el contraste entre información y fondo es excepcional.
Sorprendentemente, el diseño del Speedmaster es exactamente el mismo que el del primer modelo, de 1957, (salvo detalles imperceptibles). Toda una lección de atemporalidad. Y es que cuando un diseño es bueno, aguanta el paso del tiempo hasta convertirse en un clásico. No sucede así con sus competidores directos, como el TAG Heuer Carrera, que son reestilizados cada año para adecuarse a “los gustos del momento”.

Del Speedmaster se cuentan varias anécdotas, como cuando la tripulación del Apollo XIII tuvo que hacer una medición manual con el reloj para la reentrada en la atmósfera después de que los instrumentos de a bordo fallasen. También se cuenta que en cierta ocasión la NASA decidió sustituir el Speedmaster por modelos digitales supuestamente más fiables y que los astronautas se plantaron.
Al principio del post decía que soy un usuario satisfecho. El reloj es excelente: es preciso, no retrasa, es sólido, envejece bien, se lava fácilmente… Y Omega sabe cuidar a sus clientes. En cualquier centro Omega me ayudan sin preguntar siempre que quiero cambiar la correa por la de invierno (de piel) o hacer algún ajuste en la cadena. Hace unos años escribí un email a la casa para preguntar dónde comprar uno de los libros dedicados al reloj. Se trata de uno muy difícil de encontrar que en eBay se vende por una fortuna. Al poco tiempo de escribirles recibí el libro en mi buzón, cortesía de Omega. Detalles así no dejan indiferente.
Quiero aclarar que el Speedmaster Professional es un reloj a cuerda, no depende de la electricidad para funcionar. Pero ahí está su encanto. Podrían pasar 500 años y si le diéramos cuerda volvería a correr igual que el primer día. No pretendo que dure tanto, pero ojalá pueda darselo a mi hijo cuando sea mayor y que pase de generación en generación como un tesoro familiar, pues es una de esas piezas maestras donde ingeniería y diseño combinan a la perfección.
Más información:
- Omega Speedmaster Professional (artículo de la Wikipedia)
- Speedmaster-mission.net (Excelente web de recursos sobre el reloj)
- Minisite oficial del 50 aniversario del Speedmaster

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